La Casa de Zafra (I). Visita.

La Casa de Zafra en el barrio de San Pedro, antiguo Alixares, abrió sus puertas al público este verano 2014. La casa es un buen ejemplo de residencia nazarí (siglos XIV-XV) con patio, alberca y doble pórtico. Restaurada en los años ochenta del siglo pasado, la casa nazarí de Zafra acoge hoy día la sede Agencia Albaicín Granada, cuya labor es salvaguardar los valores por los cuales fue declarado el barrio Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además se gestiona desde allí el Plan de Turismo de la Ciudad de Granada.

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La Casa nazarí de Zafra

Se accede a la vivienda, que ocupa un solar trapezoidal de 383 m2, por la puerta con arco apuntado en la calle Portería de la Concepción. La puerta estuvo clausurada durante muchos años, pero resulta ser, como señala Antonio Orihuela, el acceso original a la vivienda nazarí. La entrada se caracteriza por un típico acceso en recodo.

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Otra particularidad que define una vivienda nazarí de cierta categoría es un patio central con pórtico y alberca. El patio es rectangular y mide 7,50 x 10 m. La alberca también es rectangular y ocupa 8,35 x 2, 90 m y 85 cm de profundidad. Desde el patio se accede a las diferentes salas de la vivienda que, para mantener la intimidad de sus moradores, no suelen tener acceso ni ventanas a la calle, salvo algún ventanuco con celosía en la planta superior.

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Durante los siglos XIV y XV se generalizaba en la Granada nazarí la edificación de plantas altas debido a la presión demográfica. La densidad del tejido urbano se incrementaba por el avance de las conquistas del Reino de Castilla y Aragón.

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Es difícil precisar el uso funcional de los espacios en una casa andalusí. Quizás se habitara la planta baja preferentemente en verano y se reservara la parte alta, más soleada, para los meses más fríos de invierno. Sin embargo, ha de suponerse que la vivienda estaba habitada por una familia más extensa lo que dificultaría la rotación de los espacios cada temporada. Los salones, se supone, tenían funciones múltiples y servían tanto para recibir huéspedes como también de dormitorio para sus habitantes. En las crujías laterales se ubicarían cocina, despensa y almacenes. La cuadra estaría cerca de la puerta exterior y las letrinas, según Antonio Orihuela, ocuparían “un rincón del patio inmediato a la calle” debido al desagüe canalizado hasta el río. Todo ello situado en el lado occidental del patio.

El agua, dice Antonio Orihuela, llegaba de la acequia de origen andalusí que parte del río Darro y que aún circula bajo la calle San Juan de los Reyes. El agua se suministraba en cañerías de barro (atanores) y penetraba en la vivienda bajo la puerta primitiva de arco apuntado. En la casa se almacenaba en la tinaja semienterrada en el pórtico norte y en la alberca.

La visita

En uno de mis paseos por el Albaicín me encontré con las puertas abiertas y aproveché la ocasión para visitarla. La casa me ha dejado sentimientos encontrados que a continuación intentaré exponer. He de decir de antemano que carezco de todo conocimiento sobre arquitectura, restauración y técnicas museísticas. Conozco mejor la historia de al-Andalus en tanto que me dedico a investigar parte de ese pasado que duró unos ocho siglos.

Casa Zafra

La primera impresión fue de agrado. Satisface ver puesto en valor uno de tantos edificios y monumentos históricos que en Granada han estado -o siguen estando- cerrados o bajo escombros. La casa resulta relativamente sobria. La restauración ha dejado al descubierto fragmentos de la pared con grafitis contemporáneos, previos a la restauración, y dibujos que, al parecer, datan de época nazarí.

Grafiti

Una de las cosas que me llamó la atención fue el cuadro que cuelga en el patio. Es de grandes dimensiones y esboza una escena en la que personas ataviadas con turbantes están sentadas en el suelo y parecen reunirse en torno a una comida. Los dos salones que se sitúan en los puntos extremos de la alberca, tras los pórticos, se cierran con puertas de cristal.

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Una de las estancias sirve de salita para proyectar los ineludibles audiovisuales que cualquier instalación museística que se precie hoy en día ha de lucir. No he visto la proyección, pero, en general, no suelen gustarme los vídeos en los museos. No me gustan los documentales proyectados en espacios dedicados a la interpretación del pasado, aunque reconozco que pueden ser útiles. Considero que es una manera unidireccional y algo fría de transmitir una historia que vibra en el propio monumento. Prefiero vías más interactivas y lúdicas que buscan crear un diálogo abierto entre visitantes, monumento e historia. Pero reitero, desconozco las técnicas que ponen en valor el patrimonio y que ayudan a interpretar y transmitir el valor de un monumento. En cuanto al cuadro mencionado, opino que es reflejo del barniz orientalizante que recubre buena parte de la interpretación que de la historia de al-Andalus, del Magreb y de Oriente Medio se ha hecho en España y en Europa.

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La Casa de Zafra ha abierto al público las diferentes estancias tanto en la planta baja como en la primera planta, salvo los espacios que la administración utiliza para desarrollar su trabajo. En la visita puede apreciarse todo el programa decorativo que se desarrolla en pórticos, techos y muros, al igual que de los reflejos que crea la arquitectura en la alberca. En el techo del pórtico todavía se conserva un alfarje de vigas y alguna tabica con inscripciones cúficas que parecen ser originales.

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Desde la Casa de Zafra se puede disfrutar también de unas vistas privilegiadas a la Alhambra.

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Una reflexión crítica sobre al-Andalus y el relato histórico en el ejemplo de la Casa de Zafra: La Casa de Zafra (II). Acercamiento Crítico.

Bibliografía

Antonio Almagro Gorbea y Antonio Orihuela Uzal (eds.), La casa nazarí de Zafra, Granada: Universidad de Granada, 1997.

Ana I. Carrasco Manchado, J. M. Quesada y J. A. Souto Lasala, al-Andalus, Madrid: Ediciones Istmo, 2009.

Míkel de Epalza, Los moriscos antes y después de la expulsión, Madrid: Editorial Mapfre, 1992.

Ramon Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez (eds), El giro decolonial: reflexiones para una diversidad espistémica más allá del capitalismo global, Siglo del Hombre Editores, 2011.

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Una respuesta a “La Casa de Zafra (I). Visita.

  1. Bravo por poner de manifiesto todos esos errores, tanto lingüísticos como históricos. Ojalá en un futuro todos puedan disfrutar de este período de nuestra historia sin el sesgo impuesto hoy día.

    Un saludo.

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