Archivo de la etiqueta: al-Andalus

La Torre de la Cautiva

Esta torre llamada Qalahurra قَلَهُرّة de Yūsuf I fue construida antes del año 1349 para el sultán nazarí Abū al-Haŷŷāŷ Yūsuf I (1333-1354) ابو الحجاج يوسف. El nombre actual, Torre de la Cautiva, hace referencia a que se encerraba en ella a la favorita del sultán Muley Hacén, Isabel de Solís (Zoraya). Sin embargo, no existen pruebas ni documentos que constaten este uso.

wpid-2015-02-02-11.52.40.jpg.jpeg

Esta pequeña torre situada en la muralla norte de la Ciudad Palatina de la Alhambra ha sufrido alteraciones en su decoración y epigrafía original. Sirvió como vivienda a alcaides cristianos y a particulares en el siglo XIX.

mapa_alhambra[1](Foto del blog de Bruno Alcaraz Masáts)

La Qalahurra de Yūsuf I tiene una entrada en recodo con bóvedas de arista y pequeño patio. Consta además de una sala principal, un pequeño dormitorio en la primera planta y una azotea.

Qalahurra Yusuf I-2

El poeta y visir Ibn al-Ŷayyāb (1274-1349) ابن الجيّاب, conocido también como uno de los tres poetas de la Alhambra junto a Ibn al-Jatīb ابن الخطيب e Ibn Zamrak ابن زمرك, es el responsable del programa poético de esta pequeña pero emblemática torre nazarí. Además fue quien apadrinó en la corte nazarí a su sucesor en el visirato, el polígrafo granadino Lisān al-Dīn Ibn al-Jaṭīb ابن الخطيب.

Qalahurra Yusuf I (1)

La caligrafía en el alfiz dice así:

Gloria a nuestro señor el sultán preservado, el príncipe de los musulmanes Abī al-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf, hijo de nuestro señor el sultán y santo mártir/ el difunto Abū al-Walīd Ismā‛īl, Dios le favorezca con su ayuda.”

 عز لمولانا السلطان الملك المصون المجاهد أمير المسلمين ابي الحجاج يوسف ابن مولانا السلطان الشهيد  المقدس المرحوم ابيي الوليد اسماعيل ايده اللّه بنصره

Esta inscripción es un buen ejemplo de como la literatura, el género poético en este caso, sirve para conocer acontecimientos pasados y para datar monumentos de nuestra historia. Datos que se extraen de inscripciones, documentos y también manuscritos y que, en la medida de lo posible, deben contrastarse con otras fuentes escritas y con los restos materiales encontrados y estudiados por la arqueología.

La epigrafía sobre el zócalo de la alcoba oriental es un verso de un poemilla piadoso, probablemente de Ibn al-Ŷayyāb, y dice así:

Alabar a Dios es delicioso alimento/

aplícate pues en repetirlo

حمد الإله رتعة لذيذة

فلتعملن القول في ترديده

wpid-2015-02-03-23.09.05.jpg.jpeg

El poema completo, que se desarrolla sobre los zócalos de las alcobas de la torre, dice así:

الحمد لله ما منحا ـ من أنعم تترا اصيلا وضحا

أرجو كما انعم قد مضى ـ لعل فيما بقى ان يسمحا

حمد الإله رتعة لذيذة ـ فلتعملنَّ القولَ في ترديده

ثم الصلاة على النبي المجتبي ـ وعلى صحابته الكرام واله

 الله أحمد في عميم نواله ـ حمدا يحق لعزه وجلاله

ثم الصلاة على النبي المجتبي ـ وعلى صحابته الكرام وآله

ابن الجياب

Loor a Dios por los favores
que, uno tras otro, concede mañana y tarde.

Espero que al igual que en el pasado favores dio,
en el porvenir generoso sea también.

Alabar a Dios es delicioso alimento,
aplícate pues en repetirlo.

Luego, benditos sean el Profeta elegido,
sus nobles Compañeros y su Familia.

Alabado a Dios por todo su favor, según su gloria y majestad merecen.

Luego, benditos sean el Profeta elegido,
sus nobles Compañeros y su Familia. 

 

José Miguel Puerta Vílchez, Leer la Alhambra, Granada: Patronato de la Alhambra y Generalife, 2010.

Anuncios

La Iglesia de San José en Granada

Situada en el Albaicín البيّازين, en Granada غرناطة, la Iglesia كَنيسة de San José fue antigua Mezquita Mayor (Aljama الجامع) al-Murabitín المُرابِطين o Mezquita de los Morabitos o Ermitaños, una de las más antiguas de Granada (siglos VIII al X). Bendecida por el arzobispo Fray Hernando de Talavera el 7 de enero 1492, derribada en 1517 para construir el templo cristiano.

wpid-2014-11-23-13.56.12.jpg.jpeg

De la antigua mezquita sólo se conserva el alminar, hoy torre de la iglesia, que es el único conocido en España anterior al tipo almorávide (almorávides المُرابِطون en la Península Ibérica: 1086-1147). Está situado al nordeste del templo y muy desfigurado por el cuerpo de campanas agregado en época cristiana.

wpid-sanjosé.jpg.jpeg

La planta del alminar mide 5,80 metros de lado y cuenta con una escalera iluminada por saeteras, “en torno a un machón central, en cuya mitad aparece tallado en la piedra un arco de herradura también sin dovelas, que serviría de balcón y que es el más antiguo de este tipo conservado en Granada. Al pie de la torre, hay un sencillo aljibe الجُبّ árabe”.

wpid-2014-11-23-14.17.14.jpg.jpeg

La iglesia fue construida en 1525 por el maestro constructor Rodrigo Hernández. Es de estilo gótico y mudéjar y destaca por su “artesonado de casetones de ocho y seis lados y encima hay una tribuna, hoy unida al asilo de San José, que tuvo armadura mudéjar. La iglesia tiene ocho capillas laterales, cuatro a ambos lados, cubiertas con bóvedas de crucería o bien con armadura de lazo. La capilla mayor está separada de la nave mediante arco toral apuntado y sobre columnas góticas” (IAPH). Esta fue fundada y edificada por doña Leonor Manrique, viuda de uno de los primeros corregidores de Granada, don Pedro Carrillo. En el arco toral y en las armaduras se aprecian sus escudos. El artesonado mudéjar de la capilla mayor “es de los más bellos y está cuajado de lazos en racimos de mocárabes y pechinas góticas; todo ello dorado y pintado formando un rico conjunto” (IAPH).

En el interior del alminar de San José se puede apreciar el mal estado de este monumento milenario.

Bibliografía

Ignacio Henares Cuéllar y Rafael López Guzmán, Guía del Albayzín, Granada: Ed. Comares, 2001.

Manuel Gómez-Moreno, Guía de Granada, 1892.

Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).

San Juan de los Reyes

La Iglesia San Juan de los Reyes de Granada غرناطة se construyó sobre la antigua mezquita مسجد conocida como la de los conversos التائبون (al-Tā’ibūn). De la mezquita se conserva el alminar المنارة con decoración de lazo, arcos dobles y paños de sebka. Por dentro tiene una rampa en vez de escaleras. La mezquita data de época almohade الموحدون, siglos XII/XIII.

IMG_20140926_140104

Los propios Reyes Católicos convirtieron el edificio en la primera Iglesia católica de Granada. La hicieron bendecir el 5 de enero de 1492. La actual iglesia fue erigida por el maestro mayor Rodrigo Hernández sobre el año 1520. Construida en estilo gótico, consta de tres naves separadas. La nave central está cubierta con una armadura de par y nudillo. En la foto se puede apreciar de lejos el arco apuntado de la entrada a la iglesia por la calle San Juan de los Reyes.

IMG_20140926_143838

Bibliografía

Manuel Gómez-Moreno, Guía de Granada, Granada: Universidad de Granada, 1982.

Ignacio Henares de Cuéllar y Rafael López Guzmán, Guía del Albayzín, Granada: Editorial Comares, 2001.

La Casa de Zafra (II). Acercamiento crítico

La Casa de Zafra en el barrio de San Pedro, antiguo Alixares, abrió sus puertas al público este verano 2014. La casa es un buen ejemplo de residencia nazarí (siglos XIV-XV) con patio, alberca y doble pórtico. Restaurada en los años ochenta del siglo pasado, la casa nazarí de Zafra acoge hoy día la sede Agencia Albaicín Granada, cuya labor es salvaguardar los valores por los cuales fue declarado el barrio Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además se gestiona desde allí el Plan de Turismo de la Ciudad de Granada.

wpid-2014-08-19-00.21.37.jpg.jpeg

En tanto que es Agencia Albaicín-Granada, la casa cuenta con una serie de paneles descriptivos que ilustran los mayores acontecimientos históricos del Albaicín y de la ciudad de Granada. La presente entrada es continuación de La Casa de Zafra (I). Visita y examina la página web y los paneles mencionados de manera resumida. ¿Qué es lo que trasciende de la historia de al-Andalus que relatan paneles y página web de la Agencia Albaicín, es decir, de la Casa de Zafra?

La página web

Antes de visitar la Casa de Zafra descubrí su perfil en twitter. Hoy en día las redes sociales y las páginas web se han convertido en tarjeta de presentación de muchos particulares y, sobre todo, de profesionales, empresas y también de entidades públicas y culturales. El interés por al-Andalus y por la Granada andalusí me empujó a seguir el enlace a la página web de la Casa de Zafra. Busqué el apartado que habla de la época andalusí y que abarca para Granada más de cinco siglos. Detecté varios errores importantes, tanto de forma como de fondo. Y así decidí contactarlos por twitter. La red social twitter es hoy en día quizás la manera más inmediata de entrar en conversación con alguien independientemente de su lugar de residencia y posición social. No obtuve respuesta y no se corrigieron los errores en la página de internet. Así que les expuse mis observaciones por medio del formulario de contacto en la misma páginas web. A continuación reproduzco íntegramente el escrito:

Captura de pantalla 2014-09-09 a la(s) 13.38.29

Poco después cambiaron partes del texto y eliminaron por completo algunos fragmentos. A día de hoy (verano-otoño 2014) el texto íntegro sobre la Granada andalusí, apartado que llaman “El Albaicín islámico“, es el siguiente:

Casa Zafra

Ante todo llama la atención la expresión “Albaicín islámico”. Es de criticar que un proyecto nuevo, como la Casa de Zafra, utilice para explicar parte de la historia de al-Andalus terminología tan poco específica, incluso acientífica. Me pregunto, ¿por qué resumen cinco siglos, una época compleja y diversa, con diferentes manifestaciones políticas, sociales y culturales, con un adjetivo que hace referencia únicamente al fenómeno religioso? Un fenómeno que, dicho sea de paso, no es monolítico y nunca lo ha sido. Y no lo ha sido en los ocho siglos que abarca la historia de al-Andalus. Cierto es que el término en uso es “al-Andalus” y su genticilio “andalusí”. Muchos investigadores, historiadores y arqueólogos lo utilizan para describir algún hallazgo o acontecimiento de esa época histórica. Es la denominación que se encuentra en las fuentes materiales y escritas; es el nombre que los propios moradores usaban. Ignoro si se documentaron, si existió un comité científico serio que les asesorará.

En este breve relato de la Granada andalusí persisten los siguientes errores: *Muhamad en vez de Muhammad, Alcazaba *Qadima en vez de Alcazaba Alcadima (o Alqadima) y *Al-Bayyatín en vez de Al-Bayyazin. Quizás, estos errores no sorprenden visto algunos paneles turísticos en Granada. Me refiero, por ejemplo, al que me encontré recientemente en la Carrera del Darro:

panel darro

En este curioso panel se lee Alcazaba *Qadima, cuando debería poner Alcazaba Alcadima (o Alqadima) y dice Alcazaba Yidida para referirse a la fortificación de la ciudad palatina de la Alhambra. Se entiende que “Yidida” hace referencia al adjetivo árabe que significa “nueva” جديدة. Según las reglas de la Sociedad Española de Estudios Árabes el término se transcribe “Ŷadīda” (su expresión fonética se acerca a “chadída”). El primero es un error por desconocimiento de la lengua árabe y de la historia, el segundo sorprende porque no es transcripción, ni traslación de sonidos, ni tampoco traducción. No es ni siquiera palabra.

Todo lo que digo puede parecer insignificante, igual resulta exagerado o pretencioso. Sin embargo, creo que refleja muy bien el valor que se ha dado o que se ha negado a la historia de al-Andalus en el marco de la historia de la Península Ibérica y de España. No se puede obviar que la Casa Zafra pertenece al Ayuntamiento de Granada y que es sede de la agencia que vela por el Albaicín como Patrimonio Mundial declarado por la UNESCO, además de gestionar nada más y nada menos que el Plan de Turismo de Granada.

Creo que estos errores revelan cierto descuido, poco interés y falta de un acercamiento científico. Al-Andalus todavía se percibe en amplios sectores de la sociedad española como la historia de un pueblo ajeno que nada tiene que ver con nuestra propia historia. Como si se tratara de un episodio pasajero de ocupación, asociado a un dominio violento e intransigente. O bien se vive como si de ensoñaciones orientalizantes propias de las mil y una noches se tratara.

Los paneles

Sin detenerme mucho en los paneles, creo que hay algunos detalles que merecen ser reseñados.

a) Periodización errónea

Con ʽAbd al-Raḥmān I (al-Dājil الداخل), que llega a la Península Ibérica en el año 756 tras la fase de conquista y ocupación (711-756), se inicia el Emirato Independiente de al-Andalus. Este periodo histórico conoce ocho emires y abarca 173 años hasta la proclamación del Califato de Córdoba en 929 porʽAbd al-Raḥmān III (al-Nāṣir الناصر). El emir omeya Muḥammad I, mencionado en el panel aquí en cuestión, rige al-Andalus entre los años 852 y 886, no de 852 a 866 como se indica erróneamente en el panel expuesto en la Casa de Zafra.

wpid-2014-08-19-00.30.31.jpg.jpeg

b) Frase equívoca

En este primer panel puede leerse que el emir omeya Muhammad I obligó a los cristianos a convertirse al Islam para poder ocupar un puesto en la administración.

La frase es equívoca y engañosa, tergiversa la realidad. En toda civilización para formar parte de la administración y ocupar un puesto en la administración del Estado (“un cargo público”) había que pertenecer a la clase dominante, por etnia y por adscripción religiosa. En al-Andalus no era diferente, con contadas excepciones. Este es el caso del célebre poeta judío Samuel Ibn Nagrela. Ibn Nagrela fue representante de la comunidad judía y visir en el gobierno de Badis b. Habus, emir de la Granada zirí del siglo XI. Pero el enunciado en el panel impacta y confirma lo que las verdades a medias de muchos medios de comunicación repiten como un mantra: “Muhammad I obliga a los cristianos a convertirse al islam (…)”. Lo que sigue a esta afirmación apenas tiene efecto en el lector medio: “(…) para poder ocupar cargos públicos”. Repito, Muhammad I no fomentó, que se sepa, conversiones de cristianos al islam, ni voluntarias ni forzadas. Ni tampoco existió en aquella época algo que pueda llamarse “cargo público”.

No cabe duda que Muḥammad I tuvo que hacer frente a desafíos varios que incluso amenazaban la integridad del Estado. Juan A. Souto Lasala en al-Andalus (2009) resume así la crisis del Estado omeya que se inicio probablemente con este emir:

“El origen de esa crisis estaría en el aumento de las conversiones al islam por parte de la población andalusí, es decir, en el aumento de la población musulmana nativa del país, los muladíes: se calcula que para finales del siglo IX era musulmana casi la mitad de la población de al-Andalus, aproximadamente. Esto tuvo un consecuencia fundamental, el deseo de este grupo de intervenir de forma plena en la política, con lo que hubieron de oponerse a los cuadros de personajes de abolengo árabe y de las familias de clientes de los Omeyas.”

Con este breve párrafo queda al descubierto el sesgo que padece la historia de al-Andalus tal como se relata en la Casa de Zafra. El cotejo de libros de historia, y de lo que historiadores rigurosos relatan del periodo del emir Muḥammad I, revela cuan osado es afirmar, sin más, que hubo conversiones forzadas.

c) Terminología inapropiada

El siguiente panel peca de usar una terminología poco específica. Una institución, que cumple con el noble propósito de poner en valor el patrimonio histórico y hacer asequible el conocimiento de la historia a un público amplio, ha de cuidar el lenguaje, usar la terminología científica pertinente y emplear un castellano claro y conciso a la vez que adecuado. Repito, igual soy algo quisquilloso en este punto, pero se utilizan con demasiada frecuencia términos que hacen referencia al fenómeno religioso sin que haya un vínculo directo entre la religión y el objeto o el concepto denotado. Esta relación poco pertinente entre cualquier fenómeno cultural o histórico y la religión suele establecerse con frecuencia cuando algo huele a islam, por muy remoto que sea dicho vínculo: arte islámico, arte hispano-musulmán, civilización islámica etc. Se trata de una categoría tan amplia que no aporta ningún valor significativo. En este caso me refiero al panel que habla del auge político, social y cultural durante los reinos de Yusuf I y Muhammad V y que dice que es época de “las mayores cotas artísticas del periodo musulmán”.

wpid-2014-08-19-00.32.16.jpg.jpeg

Es cierto que el espacio disponible en los paneles es muy reducido. En consecuencia existe un elevado riesgo de usar categorías que condensan mucha información en pocas palabras. En contrapartida, las categorías reducen la complejidad de un objeto a un mínimo de rasgos pertinentes y fosilizan así los tópicos y los prejuicios existentes.

La ciencia y las instituciones que sirven para difundir conocimientos tienen la función de rebasar esos tópicos y romper con los mecanismos que impiden un acercamiento razonado al objeto de estudio.

Es necesario analizar qué nos cuentan y cómo lo cuentan pues la cantidad de información que el ser humano ha de procesar hoy en día es inmensa y es particularmente importante fomentar un acercamiento crítico y consciente en el ámbito de la enseñanza. Es esencial aprender a detectar estos mecanismos que operan en nuestro subconsciente para lograr como ciudadano mayores cuotas de libertad personal.

d) Omisión de datos relevantes

En la cronología de los últimos años de la Granada andalusí no se menciona el tratado suscrito por el último emir nazarí Abu Abd Allah Muhammad XII (Boabdil) y los Reyes Católicos con motivo de la entrega de Granada. En realidad sí se menciona, se hace referencia al tratado en relación con las ordenanzas del agua.

wpid-2014-08-19-00.27.19.jpg.jpeg

El panel pasa de la toma de Granada a la conversión de mezquitas a iglesias y salta a la Guerra de la Alpujarra y a la expulsión de “los moriscos españoles” en el año 1609.  Pero las rebeliones, la guerra y la expulsión de los moriscos no se pueden entender si no se hace mención de los acuerdos firmados en las Capitulaciones de la Guerra de Granada. En dicho pacto se garantizaba a los vencidos el libre ejercicio de su fe islámica, de su ley, de la lengua árabe y el respeto de sus costumbres. El arzobispo Hernando de Talavera consiguió algunas conversiones con su lenta tarea de adoctrinamiento. El Cardenal Cisneros, insatisfecho con el resultado, forzó conversiones y quemó libros árabes. Famosa es la quema de Alcoranes en la Plaza Bib Rambla de Granada. El tratado firmado por ambas partes no fue respetado. Los vencedores no cumplieron con su palabra. Este incumplimiento de las Capitulaciones motivó la rebelión del Albaicín en 1499. La política represiva de la Corona y de la Iglesia desencadenó la Guerra de las Alpujarras y la expulsión posterior de los moriscos de todo territorio peninsular. Decreto que firmó Felipe III en 1609 y cuya puesta en práctica duraría hasta el año 1614.

Es un dato fundamental que se omite en los paneles de la Casa de Zafra y no puede faltar en una cronología seria sobre la historia de Granada. Sin el incumplimiento de los pactado en las Capitulaciones no se puede entender la cuestión morisca, la rebelión, la guerra y su posterior expulsión.

Reflexión final

En cuanto a la intervención y restauración del edificio poco puede decirse tras los estudios realizados por Antonio Almagro y Antonio Orihuela. Mi interés reside más bien en lo que la página web y los paneles de la Casa de Zafra dicen de los habitantes y de la historia de la Granada andalusí.

No ignoro la destacada aportación de la comunidad judía sefardí a la ciudad de Granada, pero no he detectado mención alguna en la exposición. Supongo que se debe a la escasez de vestigios arqueológicos en Granada, en general, y en el Albaicín, en particular. Solo decir que la comunidad judía disfrutó de un destacado florecimiento cultural durante el reino zirí en el siglo XI. Aunque también sufrió persecución y asesinatos. Bien conocido es el linchamiento multitudinario que sufrieron en el año 1066.

Desconozco si el Ayuntamiento de Granada y la Agencia Albaicín Granada contaron con el asesoramiento de un comité científico. Desde luego, la Casa de Zafra es un buen ejemplo de como operan los mecanismos que colonizan nuestro pensamiento. Un mal ejemplo de historiografía a pesar de la existencia de una notable producción científica sobre al-Andalus y sobre la Granada andalusí, tanto en cantidad como en calidad, al alcance de cualquier interesado. En palabras de Ramón Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez, aunque ha terminado el proceso de descolonización jurídico-política de los pueblos periféricos, la decolionalidad, el proceso de resignificación a largo plazo, apenas ha empezado. El concepto de decolionalidad trasciende los discursos académicos y políticos que hablan de la época poscolonial y parte de la división internacional del trabajo entre centros y periferias, así como la jerarquización étnico-racial de las poblaciones. Una división y jerarquización que necesariamente ha de partir y sustentarse en un conjunto de conocimientos que condicionan y configuran dicha forma de entender y de interpretar el mundo.

Las instalaciones museísticas, igual que las instituciones de enseñanza, no son inocentes. La Casa de Zafra es buena muestra de un pensamiento que urge decolonizar. Es menester liberar la mirada de la propaganda sutil e interesada que de manera premeditada, o inconsciente, intenta re-crear un determinado relato del pasado e imponer una particular lectura del presente para condicionar nuestro futuro.

Post Data

En mi visita me atendió un amable joven, estudiante de historia de la Universidad Carlos III de Madrid, que realizaba en la Casa de Zafra sus prácticas. Me pregunto si no existen convenios entre el Ayuntamiento de Granada, las agencias que gestionan el patrimonio de la ciudad y la Universidad de Granada.

 Bibliografía

Antonio Almagro Gorbea y Antonio Orihuela Uzal (eds.), La casa nazarí de Zafra, Granada: Universidad de Granada, 1997.

Ana I. Carrasco Manchado, J. M. Quesada y J. A. Souto Lasala, al-Andalus, Madrid: Ediciones Istmo, 2009.

Míkel de Epalza, Los moriscos antes y después de la expulsión, Madrid: Editorial Mapfre, 1992.

Ramon Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez (eds), El giro decolonial: reflexiones para una diversidad espistémica más allá del capitalismo global, Siglo del Hombre Editores, 2011.

Materia afín

Para conocer mejor el propio edificio consulta la entrada La Casa de Zafra (I). Visita.

La Casa de Zafra (I). Visita.

La Casa de Zafra en el barrio de San Pedro, antiguo Alixares, abrió sus puertas al público este verano 2014. La casa es un buen ejemplo de residencia nazarí (siglos XIV-XV) con patio, alberca y doble pórtico. Restaurada en los años ochenta del siglo pasado, la casa nazarí de Zafra acoge hoy día la sede Agencia Albaicín Granada, cuya labor es salvaguardar los valores por los cuales fue declarado el barrio Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además se gestiona desde allí el Plan de Turismo de la Ciudad de Granada.

wpid-2014-09-09-15.21.42.jpg.jpeg

La Casa nazarí de Zafra

Se accede a la vivienda, que ocupa un solar trapezoidal de 383 m2, por la puerta con arco apuntado en la calle Portería de la Concepción. La puerta estuvo clausurada durante muchos años, pero resulta ser, como señala Antonio Orihuela, el acceso original a la vivienda nazarí. La entrada se caracteriza por un típico acceso en recodo.

Captura de pantalla 2014-09-13 a la(s) 08.30.33

Otra particularidad que define una vivienda nazarí de cierta categoría es un patio central con pórtico y alberca. El patio es rectangular y mide 7,50 x 10 m. La alberca también es rectangular y ocupa 8,35 x 2, 90 m y 85 cm de profundidad. Desde el patio se accede a las diferentes salas de la vivienda que, para mantener la intimidad de sus moradores, no suelen tener acceso ni ventanas a la calle, salvo algún ventanuco con celosía en la planta superior.

Captura de pantalla 2014-09-13 a la(s) 08.28.35

Durante los siglos XIV y XV se generalizaba en la Granada nazarí la edificación de plantas altas debido a la presión demográfica. La densidad del tejido urbano se incrementaba por el avance de las conquistas del Reino de Castilla y Aragón.

wpid-2014-08-19-00.22.23.jpg.jpeg

Es difícil precisar el uso funcional de los espacios en una casa andalusí. Quizás se habitara la planta baja preferentemente en verano y se reservara la parte alta, más soleada, para los meses más fríos de invierno. Sin embargo, ha de suponerse que la vivienda estaba habitada por una familia más extensa lo que dificultaría la rotación de los espacios cada temporada. Los salones, se supone, tenían funciones múltiples y servían tanto para recibir huéspedes como también de dormitorio para sus habitantes. En las crujías laterales se ubicarían cocina, despensa y almacenes. La cuadra estaría cerca de la puerta exterior y las letrinas, según Antonio Orihuela, ocuparían “un rincón del patio inmediato a la calle” debido al desagüe canalizado hasta el río. Todo ello situado en el lado occidental del patio.

El agua, dice Antonio Orihuela, llegaba de la acequia de origen andalusí que parte del río Darro y que aún circula bajo la calle San Juan de los Reyes. El agua se suministraba en cañerías de barro (atanores) y penetraba en la vivienda bajo la puerta primitiva de arco apuntado. En la casa se almacenaba en la tinaja semienterrada en el pórtico norte y en la alberca.

La visita

En uno de mis paseos por el Albaicín me encontré con las puertas abiertas y aproveché la ocasión para visitarla. La casa me ha dejado sentimientos encontrados que a continuación intentaré exponer. He de decir de antemano que carezco de todo conocimiento sobre arquitectura, restauración y técnicas museísticas. Conozco mejor la historia de al-Andalus en tanto que me dedico a investigar parte de ese pasado que duró unos ocho siglos.

Casa Zafra

La primera impresión fue de agrado. Satisface ver puesto en valor uno de tantos edificios y monumentos históricos que en Granada han estado -o siguen estando- cerrados o bajo escombros. La casa resulta relativamente sobria. La restauración ha dejado al descubierto fragmentos de la pared con grafitis contemporáneos, previos a la restauración, y dibujos que, al parecer, datan de época nazarí.

Grafiti

Una de las cosas que me llamó la atención fue el cuadro que cuelga en el patio. Es de grandes dimensiones y esboza una escena en la que personas ataviadas con turbantes están sentadas en el suelo y parecen reunirse en torno a una comida. Los dos salones que se sitúan en los puntos extremos de la alberca, tras los pórticos, se cierran con puertas de cristal.

wpid-2014-08-19-00.44.52.jpg.jpeg

Una de las estancias sirve de salita para proyectar los ineludibles audiovisuales que cualquier instalación museística que se precie hoy en día ha de lucir. No he visto la proyección, pero, en general, no suelen gustarme los vídeos en los museos. No me gustan los documentales proyectados en espacios dedicados a la interpretación del pasado, aunque reconozco que pueden ser útiles. Considero que es una manera unidireccional y algo fría de transmitir una historia que vibra en el propio monumento. Prefiero vías más interactivas y lúdicas que buscan crear un diálogo abierto entre visitantes, monumento e historia. Pero reitero, desconozco las técnicas que ponen en valor el patrimonio y que ayudan a interpretar y transmitir el valor de un monumento. En cuanto al cuadro mencionado, opino que es reflejo del barniz orientalizante que recubre buena parte de la interpretación que de la historia de al-Andalus, del Magreb y de Oriente Medio se ha hecho en España y en Europa.

wpid-2014-08-19-00.41.55.jpg.jpeg

La Casa de Zafra ha abierto al público las diferentes estancias tanto en la planta baja como en la primera planta, salvo los espacios que la administración utiliza para desarrollar su trabajo. En la visita puede apreciarse todo el programa decorativo que se desarrolla en pórticos, techos y muros, al igual que de los reflejos que crea la arquitectura en la alberca. En el techo del pórtico todavía se conserva un alfarje de vigas y alguna tabica con inscripciones cúficas que parecen ser originales.

wpid-2014-08-19-01.03.31.jpg.jpeg

Desde la Casa de Zafra se puede disfrutar también de unas vistas privilegiadas a la Alhambra.

wpid-20140813_102036.jpg

Una reflexión crítica sobre al-Andalus y el relato histórico en el ejemplo de la Casa de Zafra: La Casa de Zafra (II). Acercamiento Crítico.

Bibliografía

Antonio Almagro Gorbea y Antonio Orihuela Uzal (eds.), La casa nazarí de Zafra, Granada: Universidad de Granada, 1997.

Ana I. Carrasco Manchado, J. M. Quesada y J. A. Souto Lasala, al-Andalus, Madrid: Ediciones Istmo, 2009.

Míkel de Epalza, Los moriscos antes y después de la expulsión, Madrid: Editorial Mapfre, 1992.

Ramon Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez (eds), El giro decolonial: reflexiones para una diversidad espistémica más allá del capitalismo global, Siglo del Hombre Editores, 2011.

Ataurique التوريق

Interesante adorno vegetal (ataurique التوريق) que decora el lema nazarí en la Alhambra de Granada. Parecen hojas, pero si te acercas puedes apreciar el parecido con la primera parte de la profesión de fe en el Islam, la shahada الشهادة. No es exacto, pero la similitud es tan grande que no parece casualidad. La primera parte de la profesión de fe, de la shahada, es la siguiente: لا إله إلا الله. Sobra decir que es una letra bastante estilizada.

Slogan

La Sala de los Abencerrajes

El siguiente vídeo está rodado en la Sala de los Abencerrajes. Fue construida en el siglo XIV por el sultán Muhammad V. Según las fuentes árabes la sala se llamaba “la Cúpula Occidental” القبة الغربية (al-Qubba al-Garbiyya). Es una de las estancias que da al Patio de los Leones, llamado en las fuentes “el Jardín Feliz” الرياض السعيد (al-Riyāḍ al-Saʽīd). Falta mencionar que se trata de los Palacios Nazaríes en la Alhambra de Granada.

This video was shot in the Hall of the Abencerrajes. The hall was build in the 14th century by Muhammad V. According to arabic sources it was called “the Western Cupola” القبة الغربية (al-Qubba al-Gharbiyya). It’s within the Lion Court, the so called “Happy Garden” الرياض السعيد (al-Riyāḍ al-Saʽīd). It is part of the Nasrid Palace of the Alhambra in Granada.

Bibliografía

José Miguel Puerta Vílchez, Leer la Alhambra, Granada: Patronato de la Alhambra y Generalife, 2010.