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Lamma bada لما بدا

Lamma bada yatathanna لما بدا يتثنى es una moaxaja andalusí موَشََحة أندلسية (ritmo 10/8, modo sama’i thaqil) de un compositor anónimo y que gracias a los hermanos libaneses Rahbani, célebres músicos del siglo pasado, se hizo popular en el mundo árabe.

Cantante: Lena Chamamyan لينا شماميان

Se movía sutilmente – لما بدا يتثنى

لما بدا يتثنى
Cuando empezó a moverse sutilmente,  
قضى الصبا و الدلال
exterminó a las jóvenes con su elegancia,  
حبي جمال فتنا
mi amor con su belleza es alucinante  
أفديه هل من وصال
 Si me entrego por él, acaso vendrá?

أومى بلحظ أسرنا
En un minuto me cautivó  
بالروض بين التلال
en un jardín y entre colinas,  
غصن سبا حينما
hasta las ramas ha hecho prisioneras  
غنى هواه و مال
de su amor cuando cantó.

وعدي و يا حيرتي
Es mi promesa y quien me confunde,  
ما لي رحيم شكوتي
no hay nadie que se apiade de mi ruego,  
بالحب من لوعتي
ni de mi tortura de amor,  
إلا مليك الجمال
excepto el dueño de la belleza.

Letra tomada de sonidosmedievales.
She walked with a swaying gait
her beauty amazed me
Her eyes have taken me prisoner
Her stem folded as she bent over
Oh, my promise, oh, my perplexity
Who can answer my lament of love and distress
but the graceful one, the queen of beauty?

Lyrics from qyanskrets.

Venís desde muy lejos تأتون من بعيد

“I am an Arab volunteer. I came to defend freedom on the front in Madrid, to defend Damascus in Guadalajara, Jerusalem in Cordoba, Baghdad in Toledo, Cairo in Cadiz and Tetuan in Burgos.”

You Come From Faraway تأتون من بعيد

“The historians never mentioned the Arabs who took part in the struggle against Franco’s fascist forces during the Spanish Civil War (1936-1939). The Palestinian Najati Sidki was one of them. This is the story of his family”.

A film by Amal Ramis

Recuerdos del palestino, Najati Sidki sobre Barcelona

From Palestine to the Spanish Civil War: Documentary proposes new reading of Arabs’ history.

 

 

Día Mundial de la Lengua Árabe 2014

1. El Día Mundial de la Lengua Árabe 2014

اليوم العالمي لِلّغة العربية

“Celebrar la lengua árabe es destacar igualmente la enorme contribución de sus escritores, científicos y artistas a la cultura universal. Fueron autores de lengua árabe quienes hicieron posible que el saber griego se vertiera al latín del occidente medieval, tejiendo para siempre lazos indisolubles entre las culturas a través del tiempo. Las obras de Averroes, Ibn Jaldún o Naguib Mahfuz se cuentan entre las más profundas del espíritu humano y es en árabe como transmiten toda su fuerza. Ese amor y esa fascinación por el idioma, expresados por ejemplo en la caligrafía y la poesía, tan caras a la cultura árabe, son el crisol en el que se forjan las más grandes civilizaciones.”

Irina Bokova, Directora General de la UNESCO

Este año 2014 el tema elegido para celebrar el Día Mundial de la Lengua Árabe es la caligrafía الخطّ العربيّ.

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Enlace al artículo en castellano de la UNESCO.

Enlace al artículo de la UNESCO sobre la caligrafía árabe en inglés y en árabe.

2. La palabra favorita الكَلِمة المُفَضَّلة

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Lengua Árabe hoy 18 de diciembre de 2014 hemos preguntado por las palabras favoritas de arabófonxs y de alumnxs de lengua árabe. La palabra/expresión favorita de Safaa en lengua árabe es “la libertad”.

الكلمة المفضلة لصفاء هي الحُرّيّة

La palabra/expresión favorita de Carlos en lengua árabe es “Castañas”.

الكلمة المفضلة لكارلوس ابو فروة

La celebración del año 2013 tuvo como motivo central la lengua árabe como lengua de transmisión científica. Si quieres ver la entrada puedes seguir el siguiente enlace: Día Mundial de la Lengua Árabe 2013. No te pierdas las fotos y la revista online.

San Juan de los Reyes

La Iglesia San Juan de los Reyes de Granada غرناطة se construyó sobre la antigua mezquita مسجد conocida como la de los conversos التائبون (al-Tā’ibūn). De la mezquita se conserva el alminar المنارة con decoración de lazo, arcos dobles y paños de sebka. Por dentro tiene una rampa en vez de escaleras. La mezquita data de época almohade الموحدون, siglos XII/XIII.

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Los propios Reyes Católicos convirtieron el edificio en la primera Iglesia católica de Granada. La hicieron bendecir el 5 de enero de 1492. La actual iglesia fue erigida por el maestro mayor Rodrigo Hernández sobre el año 1520. Construida en estilo gótico, consta de tres naves separadas. La nave central está cubierta con una armadura de par y nudillo. En la foto se puede apreciar de lejos el arco apuntado de la entrada a la iglesia por la calle San Juan de los Reyes.

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Bibliografía

Manuel Gómez-Moreno, Guía de Granada, Granada: Universidad de Granada, 1982.

Ignacio Henares de Cuéllar y Rafael López Guzmán, Guía del Albayzín, Granada: Editorial Comares, 2001.

La Casa de Zafra (II). Acercamiento crítico

La Casa de Zafra en el barrio de San Pedro, antiguo Alixares, abrió sus puertas al público este verano 2014. La casa es un buen ejemplo de residencia nazarí (siglos XIV-XV) con patio, alberca y doble pórtico. Restaurada en los años ochenta del siglo pasado, la casa nazarí de Zafra acoge hoy día la sede Agencia Albaicín Granada, cuya labor es salvaguardar los valores por los cuales fue declarado el barrio Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además se gestiona desde allí el Plan de Turismo de la Ciudad de Granada.

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En tanto que es Agencia Albaicín-Granada, la casa cuenta con una serie de paneles descriptivos que ilustran los mayores acontecimientos históricos del Albaicín y de la ciudad de Granada. La presente entrada es continuación de La Casa de Zafra (I). Visita y examina la página web y los paneles mencionados de manera resumida. ¿Qué es lo que trasciende de la historia de al-Andalus que relatan paneles y página web de la Agencia Albaicín, es decir, de la Casa de Zafra?

La página web

Antes de visitar la Casa de Zafra descubrí su perfil en twitter. Hoy en día las redes sociales y las páginas web se han convertido en tarjeta de presentación de muchos particulares y, sobre todo, de profesionales, empresas y también de entidades públicas y culturales. El interés por al-Andalus y por la Granada andalusí me empujó a seguir el enlace a la página web de la Casa de Zafra. Busqué el apartado que habla de la época andalusí y que abarca para Granada más de cinco siglos. Detecté varios errores importantes, tanto de forma como de fondo. Y así decidí contactarlos por twitter. La red social twitter es hoy en día quizás la manera más inmediata de entrar en conversación con alguien independientemente de su lugar de residencia y posición social. No obtuve respuesta y no se corrigieron los errores en la página de internet. Así que les expuse mis observaciones por medio del formulario de contacto en la misma páginas web. A continuación reproduzco íntegramente el escrito:

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Poco después cambiaron partes del texto y eliminaron por completo algunos fragmentos. A día de hoy (verano-otoño 2014) el texto íntegro sobre la Granada andalusí, apartado que llaman “El Albaicín islámico“, es el siguiente:

Casa Zafra

Ante todo llama la atención la expresión “Albaicín islámico”. Es de criticar que un proyecto nuevo, como la Casa de Zafra, utilice para explicar parte de la historia de al-Andalus terminología tan poco específica, incluso acientífica. Me pregunto, ¿por qué resumen cinco siglos, una época compleja y diversa, con diferentes manifestaciones políticas, sociales y culturales, con un adjetivo que hace referencia únicamente al fenómeno religioso? Un fenómeno que, dicho sea de paso, no es monolítico y nunca lo ha sido. Y no lo ha sido en los ocho siglos que abarca la historia de al-Andalus. Cierto es que el término en uso es “al-Andalus” y su genticilio “andalusí”. Muchos investigadores, historiadores y arqueólogos lo utilizan para describir algún hallazgo o acontecimiento de esa época histórica. Es la denominación que se encuentra en las fuentes materiales y escritas; es el nombre que los propios moradores usaban. Ignoro si se documentaron, si existió un comité científico serio que les asesorará.

En este breve relato de la Granada andalusí persisten los siguientes errores: *Muhamad en vez de Muhammad, Alcazaba *Qadima en vez de Alcazaba Alcadima (o Alqadima) y *Al-Bayyatín en vez de Al-Bayyazin. Quizás, estos errores no sorprenden visto algunos paneles turísticos en Granada. Me refiero, por ejemplo, al que me encontré recientemente en la Carrera del Darro:

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En este curioso panel se lee Alcazaba *Qadima, cuando debería poner Alcazaba Alcadima (o Alqadima) y dice Alcazaba Yidida para referirse a la fortificación de la ciudad palatina de la Alhambra. Se entiende que “Yidida” hace referencia al adjetivo árabe que significa “nueva” جديدة. Según las reglas de la Sociedad Española de Estudios Árabes el término se transcribe “Ŷadīda” (su expresión fonética se acerca a “chadída”). El primero es un error por desconocimiento de la lengua árabe y de la historia, el segundo sorprende porque no es transcripción, ni traslación de sonidos, ni tampoco traducción. No es ni siquiera palabra.

Todo lo que digo puede parecer insignificante, igual resulta exagerado o pretencioso. Sin embargo, creo que refleja muy bien el valor que se ha dado o que se ha negado a la historia de al-Andalus en el marco de la historia de la Península Ibérica y de España. No se puede obviar que la Casa Zafra pertenece al Ayuntamiento de Granada y que es sede de la agencia que vela por el Albaicín como Patrimonio Mundial declarado por la UNESCO, además de gestionar nada más y nada menos que el Plan de Turismo de Granada.

Creo que estos errores revelan cierto descuido, poco interés y falta de un acercamiento científico. Al-Andalus todavía se percibe en amplios sectores de la sociedad española como la historia de un pueblo ajeno que nada tiene que ver con nuestra propia historia. Como si se tratara de un episodio pasajero de ocupación, asociado a un dominio violento e intransigente. O bien se vive como si de ensoñaciones orientalizantes propias de las mil y una noches se tratara.

Los paneles

Sin detenerme mucho en los paneles, creo que hay algunos detalles que merecen ser reseñados.

a) Periodización errónea

Con ʽAbd al-Raḥmān I (al-Dājil الداخل), que llega a la Península Ibérica en el año 756 tras la fase de conquista y ocupación (711-756), se inicia el Emirato Independiente de al-Andalus. Este periodo histórico conoce ocho emires y abarca 173 años hasta la proclamación del Califato de Córdoba en 929 porʽAbd al-Raḥmān III (al-Nāṣir الناصر). El emir omeya Muḥammad I, mencionado en el panel aquí en cuestión, rige al-Andalus entre los años 852 y 886, no de 852 a 866 como se indica erróneamente en el panel expuesto en la Casa de Zafra.

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b) Frase equívoca

En este primer panel puede leerse que el emir omeya Muhammad I obligó a los cristianos a convertirse al Islam para poder ocupar un puesto en la administración.

La frase es equívoca y engañosa, tergiversa la realidad. En toda civilización para formar parte de la administración y ocupar un puesto en la administración del Estado (“un cargo público”) había que pertenecer a la clase dominante, por etnia y por adscripción religiosa. En al-Andalus no era diferente, con contadas excepciones. Este es el caso del célebre poeta judío Samuel Ibn Nagrela. Ibn Nagrela fue representante de la comunidad judía y visir en el gobierno de Badis b. Habus, emir de la Granada zirí del siglo XI. Pero el enunciado en el panel impacta y confirma lo que las verdades a medias de muchos medios de comunicación repiten como un mantra: “Muhammad I obliga a los cristianos a convertirse al islam (…)”. Lo que sigue a esta afirmación apenas tiene efecto en el lector medio: “(…) para poder ocupar cargos públicos”. Repito, Muhammad I no fomentó, que se sepa, conversiones de cristianos al islam, ni voluntarias ni forzadas. Ni tampoco existió en aquella época algo que pueda llamarse “cargo público”.

No cabe duda que Muḥammad I tuvo que hacer frente a desafíos varios que incluso amenazaban la integridad del Estado. Juan A. Souto Lasala en al-Andalus (2009) resume así la crisis del Estado omeya que se inicio probablemente con este emir:

“El origen de esa crisis estaría en el aumento de las conversiones al islam por parte de la población andalusí, es decir, en el aumento de la población musulmana nativa del país, los muladíes: se calcula que para finales del siglo IX era musulmana casi la mitad de la población de al-Andalus, aproximadamente. Esto tuvo un consecuencia fundamental, el deseo de este grupo de intervenir de forma plena en la política, con lo que hubieron de oponerse a los cuadros de personajes de abolengo árabe y de las familias de clientes de los Omeyas.”

Con este breve párrafo queda al descubierto el sesgo que padece la historia de al-Andalus tal como se relata en la Casa de Zafra. El cotejo de libros de historia, y de lo que historiadores rigurosos relatan del periodo del emir Muḥammad I, revela cuan osado es afirmar, sin más, que hubo conversiones forzadas.

c) Terminología inapropiada

El siguiente panel peca de usar una terminología poco específica. Una institución, que cumple con el noble propósito de poner en valor el patrimonio histórico y hacer asequible el conocimiento de la historia a un público amplio, ha de cuidar el lenguaje, usar la terminología científica pertinente y emplear un castellano claro y conciso a la vez que adecuado. Repito, igual soy algo quisquilloso en este punto, pero se utilizan con demasiada frecuencia términos que hacen referencia al fenómeno religioso sin que haya un vínculo directo entre la religión y el objeto o el concepto denotado. Esta relación poco pertinente entre cualquier fenómeno cultural o histórico y la religión suele establecerse con frecuencia cuando algo huele a islam, por muy remoto que sea dicho vínculo: arte islámico, arte hispano-musulmán, civilización islámica etc. Se trata de una categoría tan amplia que no aporta ningún valor significativo. En este caso me refiero al panel que habla del auge político, social y cultural durante los reinos de Yusuf I y Muhammad V y que dice que es época de “las mayores cotas artísticas del periodo musulmán”.

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Es cierto que el espacio disponible en los paneles es muy reducido. En consecuencia existe un elevado riesgo de usar categorías que condensan mucha información en pocas palabras. En contrapartida, las categorías reducen la complejidad de un objeto a un mínimo de rasgos pertinentes y fosilizan así los tópicos y los prejuicios existentes.

La ciencia y las instituciones que sirven para difundir conocimientos tienen la función de rebasar esos tópicos y romper con los mecanismos que impiden un acercamiento razonado al objeto de estudio.

Es necesario analizar qué nos cuentan y cómo lo cuentan pues la cantidad de información que el ser humano ha de procesar hoy en día es inmensa y es particularmente importante fomentar un acercamiento crítico y consciente en el ámbito de la enseñanza. Es esencial aprender a detectar estos mecanismos que operan en nuestro subconsciente para lograr como ciudadano mayores cuotas de libertad personal.

d) Omisión de datos relevantes

En la cronología de los últimos años de la Granada andalusí no se menciona el tratado suscrito por el último emir nazarí Abu Abd Allah Muhammad XII (Boabdil) y los Reyes Católicos con motivo de la entrega de Granada. En realidad sí se menciona, se hace referencia al tratado en relación con las ordenanzas del agua.

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El panel pasa de la toma de Granada a la conversión de mezquitas a iglesias y salta a la Guerra de la Alpujarra y a la expulsión de “los moriscos españoles” en el año 1609.  Pero las rebeliones, la guerra y la expulsión de los moriscos no se pueden entender si no se hace mención de los acuerdos firmados en las Capitulaciones de la Guerra de Granada. En dicho pacto se garantizaba a los vencidos el libre ejercicio de su fe islámica, de su ley, de la lengua árabe y el respeto de sus costumbres. El arzobispo Hernando de Talavera consiguió algunas conversiones con su lenta tarea de adoctrinamiento. El Cardenal Cisneros, insatisfecho con el resultado, forzó conversiones y quemó libros árabes. Famosa es la quema de Alcoranes en la Plaza Bib Rambla de Granada. El tratado firmado por ambas partes no fue respetado. Los vencedores no cumplieron con su palabra. Este incumplimiento de las Capitulaciones motivó la rebelión del Albaicín en 1499. La política represiva de la Corona y de la Iglesia desencadenó la Guerra de las Alpujarras y la expulsión posterior de los moriscos de todo territorio peninsular. Decreto que firmó Felipe III en 1609 y cuya puesta en práctica duraría hasta el año 1614.

Es un dato fundamental que se omite en los paneles de la Casa de Zafra y no puede faltar en una cronología seria sobre la historia de Granada. Sin el incumplimiento de los pactado en las Capitulaciones no se puede entender la cuestión morisca, la rebelión, la guerra y su posterior expulsión.

Reflexión final

En cuanto a la intervención y restauración del edificio poco puede decirse tras los estudios realizados por Antonio Almagro y Antonio Orihuela. Mi interés reside más bien en lo que la página web y los paneles de la Casa de Zafra dicen de los habitantes y de la historia de la Granada andalusí.

No ignoro la destacada aportación de la comunidad judía sefardí a la ciudad de Granada, pero no he detectado mención alguna en la exposición. Supongo que se debe a la escasez de vestigios arqueológicos en Granada, en general, y en el Albaicín, en particular. Solo decir que la comunidad judía disfrutó de un destacado florecimiento cultural durante el reino zirí en el siglo XI. Aunque también sufrió persecución y asesinatos. Bien conocido es el linchamiento multitudinario que sufrieron en el año 1066.

Desconozco si el Ayuntamiento de Granada y la Agencia Albaicín Granada contaron con el asesoramiento de un comité científico. Desde luego, la Casa de Zafra es un buen ejemplo de como operan los mecanismos que colonizan nuestro pensamiento. Un mal ejemplo de historiografía a pesar de la existencia de una notable producción científica sobre al-Andalus y sobre la Granada andalusí, tanto en cantidad como en calidad, al alcance de cualquier interesado. En palabras de Ramón Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez, aunque ha terminado el proceso de descolonización jurídico-política de los pueblos periféricos, la decolionalidad, el proceso de resignificación a largo plazo, apenas ha empezado. El concepto de decolionalidad trasciende los discursos académicos y políticos que hablan de la época poscolonial y parte de la división internacional del trabajo entre centros y periferias, así como la jerarquización étnico-racial de las poblaciones. Una división y jerarquización que necesariamente ha de partir y sustentarse en un conjunto de conocimientos que condicionan y configuran dicha forma de entender y de interpretar el mundo.

Las instalaciones museísticas, igual que las instituciones de enseñanza, no son inocentes. La Casa de Zafra es buena muestra de un pensamiento que urge decolonizar. Es menester liberar la mirada de la propaganda sutil e interesada que de manera premeditada, o inconsciente, intenta re-crear un determinado relato del pasado e imponer una particular lectura del presente para condicionar nuestro futuro.

Post Data

En mi visita me atendió un amable joven, estudiante de historia de la Universidad Carlos III de Madrid, que realizaba en la Casa de Zafra sus prácticas. Me pregunto si no existen convenios entre el Ayuntamiento de Granada, las agencias que gestionan el patrimonio de la ciudad y la Universidad de Granada.

 Bibliografía

Antonio Almagro Gorbea y Antonio Orihuela Uzal (eds.), La casa nazarí de Zafra, Granada: Universidad de Granada, 1997.

Ana I. Carrasco Manchado, J. M. Quesada y J. A. Souto Lasala, al-Andalus, Madrid: Ediciones Istmo, 2009.

Míkel de Epalza, Los moriscos antes y después de la expulsión, Madrid: Editorial Mapfre, 1992.

Ramon Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez (eds), El giro decolonial: reflexiones para una diversidad espistémica más allá del capitalismo global, Siglo del Hombre Editores, 2011.

Materia afín

Para conocer mejor el propio edificio consulta la entrada La Casa de Zafra (I). Visita.

La Casa de Zafra (I). Visita.

La Casa de Zafra en el barrio de San Pedro, antiguo Alixares, abrió sus puertas al público este verano 2014. La casa es un buen ejemplo de residencia nazarí (siglos XIV-XV) con patio, alberca y doble pórtico. Restaurada en los años ochenta del siglo pasado, la casa nazarí de Zafra acoge hoy día la sede Agencia Albaicín Granada, cuya labor es salvaguardar los valores por los cuales fue declarado el barrio Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además se gestiona desde allí el Plan de Turismo de la Ciudad de Granada.

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La Casa nazarí de Zafra

Se accede a la vivienda, que ocupa un solar trapezoidal de 383 m2, por la puerta con arco apuntado en la calle Portería de la Concepción. La puerta estuvo clausurada durante muchos años, pero resulta ser, como señala Antonio Orihuela, el acceso original a la vivienda nazarí. La entrada se caracteriza por un típico acceso en recodo.

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Otra particularidad que define una vivienda nazarí de cierta categoría es un patio central con pórtico y alberca. El patio es rectangular y mide 7,50 x 10 m. La alberca también es rectangular y ocupa 8,35 x 2, 90 m y 85 cm de profundidad. Desde el patio se accede a las diferentes salas de la vivienda que, para mantener la intimidad de sus moradores, no suelen tener acceso ni ventanas a la calle, salvo algún ventanuco con celosía en la planta superior.

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Durante los siglos XIV y XV se generalizaba en la Granada nazarí la edificación de plantas altas debido a la presión demográfica. La densidad del tejido urbano se incrementaba por el avance de las conquistas del Reino de Castilla y Aragón.

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Es difícil precisar el uso funcional de los espacios en una casa andalusí. Quizás se habitara la planta baja preferentemente en verano y se reservara la parte alta, más soleada, para los meses más fríos de invierno. Sin embargo, ha de suponerse que la vivienda estaba habitada por una familia más extensa lo que dificultaría la rotación de los espacios cada temporada. Los salones, se supone, tenían funciones múltiples y servían tanto para recibir huéspedes como también de dormitorio para sus habitantes. En las crujías laterales se ubicarían cocina, despensa y almacenes. La cuadra estaría cerca de la puerta exterior y las letrinas, según Antonio Orihuela, ocuparían “un rincón del patio inmediato a la calle” debido al desagüe canalizado hasta el río. Todo ello situado en el lado occidental del patio.

El agua, dice Antonio Orihuela, llegaba de la acequia de origen andalusí que parte del río Darro y que aún circula bajo la calle San Juan de los Reyes. El agua se suministraba en cañerías de barro (atanores) y penetraba en la vivienda bajo la puerta primitiva de arco apuntado. En la casa se almacenaba en la tinaja semienterrada en el pórtico norte y en la alberca.

La visita

En uno de mis paseos por el Albaicín me encontré con las puertas abiertas y aproveché la ocasión para visitarla. La casa me ha dejado sentimientos encontrados que a continuación intentaré exponer. He de decir de antemano que carezco de todo conocimiento sobre arquitectura, restauración y técnicas museísticas. Conozco mejor la historia de al-Andalus en tanto que me dedico a investigar parte de ese pasado que duró unos ocho siglos.

Casa Zafra

La primera impresión fue de agrado. Satisface ver puesto en valor uno de tantos edificios y monumentos históricos que en Granada han estado -o siguen estando- cerrados o bajo escombros. La casa resulta relativamente sobria. La restauración ha dejado al descubierto fragmentos de la pared con grafitis contemporáneos, previos a la restauración, y dibujos que, al parecer, datan de época nazarí.

Grafiti

Una de las cosas que me llamó la atención fue el cuadro que cuelga en el patio. Es de grandes dimensiones y esboza una escena en la que personas ataviadas con turbantes están sentadas en el suelo y parecen reunirse en torno a una comida. Los dos salones que se sitúan en los puntos extremos de la alberca, tras los pórticos, se cierran con puertas de cristal.

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Una de las estancias sirve de salita para proyectar los ineludibles audiovisuales que cualquier instalación museística que se precie hoy en día ha de lucir. No he visto la proyección, pero, en general, no suelen gustarme los vídeos en los museos. No me gustan los documentales proyectados en espacios dedicados a la interpretación del pasado, aunque reconozco que pueden ser útiles. Considero que es una manera unidireccional y algo fría de transmitir una historia que vibra en el propio monumento. Prefiero vías más interactivas y lúdicas que buscan crear un diálogo abierto entre visitantes, monumento e historia. Pero reitero, desconozco las técnicas que ponen en valor el patrimonio y que ayudan a interpretar y transmitir el valor de un monumento. En cuanto al cuadro mencionado, opino que es reflejo del barniz orientalizante que recubre buena parte de la interpretación que de la historia de al-Andalus, del Magreb y de Oriente Medio se ha hecho en España y en Europa.

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La Casa de Zafra ha abierto al público las diferentes estancias tanto en la planta baja como en la primera planta, salvo los espacios que la administración utiliza para desarrollar su trabajo. En la visita puede apreciarse todo el programa decorativo que se desarrolla en pórticos, techos y muros, al igual que de los reflejos que crea la arquitectura en la alberca. En el techo del pórtico todavía se conserva un alfarje de vigas y alguna tabica con inscripciones cúficas que parecen ser originales.

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Desde la Casa de Zafra se puede disfrutar también de unas vistas privilegiadas a la Alhambra.

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Una reflexión crítica sobre al-Andalus y el relato histórico en el ejemplo de la Casa de Zafra: La Casa de Zafra (II). Acercamiento Crítico.

Bibliografía

Antonio Almagro Gorbea y Antonio Orihuela Uzal (eds.), La casa nazarí de Zafra, Granada: Universidad de Granada, 1997.

Ana I. Carrasco Manchado, J. M. Quesada y J. A. Souto Lasala, al-Andalus, Madrid: Ediciones Istmo, 2009.

Míkel de Epalza, Los moriscos antes y después de la expulsión, Madrid: Editorial Mapfre, 1992.

Ramon Grosfoguel y Santiago Castro-Gómez (eds), El giro decolonial: reflexiones para una diversidad espistémica más allá del capitalismo global, Siglo del Hombre Editores, 2011.

El Zoco السوق

La palabra “zoco” es de origen árabe y significa, según el diccionario de Federico Corriente e Ignacio Ferrando, “plaza”, “feria”, “bazar” y, digo yo, sobre todo, “mercado”. El término árabe es سوق (sūq), plural أسواق (aswāq). Así llamaban también en el dialecto árabe andalusí al mercado. En castellano se encuentra también “azoque” cuyo significado es “mercado” y “plaza de algún pueblo, donde se tiene el trato y comercio público” (DRAE). En lengua catalana se encuentran las acepciones “assoc”, “çoc” y “xoc”; el aragonés conoce “açuque” y “azqoque”. En portugués el término árabe ha dado lugar a “açouque”, que significa “mercado”, pero también “carnicería”.

Granada contaba, como centro urbano durante la época zirí en el siglo XI y bajo la dinastía nazarí entre los siglos XIII y XV, con importantes estructuras que abastecían a la población con los víveres necesarios, así como con productos manufacturados y de lujo para quienes pudieran costearlos.

La Alcaicería القيْصارية

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Las alcaicerías andalusíes se solían situar junto a las mezquitas mayores. En Granada, la Alcaicería se encuentra hoy en día entre la Catedral de Granada y la concurrida calle Zacatín. Allí se comercializaban productos de lujo como la famosa seda procedente de los telares de la Alpujarra. La casa real nazarí se preservaba el derecho sobre los impuestos que generaba el comercio en la Alcaicería. El mercado ocupaba unos 4.600m2 y se cerraba durante la noche. Se calcula que el conjunto de callejuelas y placetas interiores, trazado a partir de ejes octagonales, acogía unas doscientas tiendas.

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En 1843 un incendio arrasó con la Alcaicería, o lo que de ella se conservaba. La reconstrucción respetó el trazado de las calles principales, pero suprimió las pequeñas y la mayoría de las placetas. Para la reconstrucción de las fachadas se siguió un criterio romántico, tan de moda durante el siglo XIX y buena parte del XX.

Los Reyes Católicos, tras la conquista del Reino Nazarí, mantuvieron los tributos sobre el comercio de la seda que tan buen beneficio había aportado antaño a los sultanes nazaríes.

La Alhóndiga Nueva (El Corral del Carbón) الفندق الجديد

Las alhóndigas eran edificios que en al-Andalus que acogían a los mercaderes foráneos y servían de almacén المخزن y de mercado al por mayor. Alhóndiga es palabra de origen árabe فُنْدُق y significa “albergue”, “posada” y, hoy en día, “hotel”. En época nazarí existían al menos tres alhóndigas en la ciudad de Granada. La Alhóndiga Nueva es la única de las tres que aún se conserva.

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Es de gran tamaño, de planta casi cuadrada pues mide 28.05 x 29.60 metros, y destaca por su extraordinaria portada que se eleva a unos 10 metros de altura, al nivel de las tres plantas del edificio.

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(Foto Wikipedia)

Un arco de herradura ligeramente apuntado y una bóveda cubierta de mocárarabes de yeso indican su origen regio. Primero perteneció a las sultanas nazaríes, luego fue adquirida y explotada por los Reyes Católicos.  La Alhóndiga Nueva se situaba al lado izquierdo del río Darro y comunicaba por medio del Puente Nuevo con la Alcaicería y Zacatín. Su construcción data, probablemente, de la primera mitad del siglo XIV.

Detalles del programa decorativo de la portada:

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En cuanto a las otras dos alhóndigas, Manuel Gómez Moreno señala que la Alhóndiga de la Zaida estaba en lo que hoy es la calle Zacatín, detrás de la Madraza. La tercera es la Alhóndiga de los Genoveses. Es bien sabido que la Granada nazarí mantenía relaciones preferentes con la república italiana de Génova. Los mercaderes genoveses se hospedaban en la alhóndiga que estaba junto a lo que hoy día es la Puerta del Perdón de la Catedrál de Granada. Tras la conquista cristiana la alhóndiga se convirtió en cárcel. La Alhóndiga de los Genoveses estaba cerca de donde hoy día se sitúa el mercado de especias en la calle Cárcel Baja.

Zocos أسواق

Como zoco se entiende aquel lugar informal que agrupa una serie de tiendas permanentes o eventuales en una o varias calles, en una plaza intra o extramuros, a menudo junto a la entrada amurallada de la ciudad. Para los que conocen la ciudad de Granada basta recordar la Plaza Larga en el Albaicín y su relación con la Puerta de las Pesas. Puerta conocida en árabe como باب الزيادة (Puerta del Ensanche) que data, probablemente, de época almorávide.

El zoco del Zacatín es uno de los mercados más reseñados de la Granada andalusí. El término saqqāṭ سقاط hace referencia a “trapero”, “ropaviejero” y “prendero”. De hecho, en el Zacatín se comerciaba con ropa usada, pero también había zapateros, merceros y plateros. Junto a lo que probablemente era el Puente de los Zapateros de Alcorque القراقين, cerca de la Plaza de Isabel la Católica,  se asentaban los artesanos que trabajaban el corcho. El término “alcorque”, en sentido de “calzado rústico”, parece documentado en el árabe andalusí como alqúrq القُرق que, a su vez, se encuentra en el arameo rabínico como qūrqā. En griego se conoce la palabra “kórdax” que dice así a los “zapatos de baile”. La presencia del término qurq en dialectos de los judíos del Yemen اليمن corrobora, según Corriente, el origen griego del término andalusí.

La zona del zoco dedicada a la alimentación, carnicerías, gallinerías y pescaderías, se situaban, según Antonio Orihuela Uzal, entre el Zacatín y el río Darro.

Si has visitado Marruecos المفرب y has paseado por los zocos de Fez فاس, por ejemplo, puedes imaginarte como se organizaban las diferentes industrias en la Granada andalusí.

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Los diferentes gremios se agrupaban junto a los ríos o frente a las puertas extramuros de la ciudad. Los nombres de las puertas remiten a las industrias que allí se encontraban. Tres son las puertas que más se citan: la Puerta de los Alfareros باب الفخّارين, la Puerta de los Ladrilleros باب الطوّابين y la Puerta de los Curtidores باب الدبّاغين.

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Bibliografía

Antonio Orihuela Uzal, “Granada, capital del Reino Nazarí”, en La arquitectura del Islam occidental, Rafael Guzmán (coord.), Granada: El Legado andalusí, 1995.

Antonio Orihuela Uzal, “Granada, between the Zirids and the Nasrids”, 2013.

Federico Corriente, Dictionary of Arabic and Allied Loanwords, Handbook of Oriental Studies, Leiden/Boston: Brill, 2008.

Federico Corriente e Ignacio Ferrando, Diccionario avanzado árabe-español, Barcelona: Herder, 2005.

Manuel Gómez Moreno, Guía de Granada, Granada: Imprenta de Indalecio Ventura, 1892.